Pubertad fotográfica

Imagen de angel

Es lamentable, pero creo que estoy volviendo a mi adolescencia fotográfica
Ahora estoy haciendo las fotos que hacía hace 35 años. Rudimentarios bodegones con objetos cotidianos (los objetos si han cambiado) y una iluminación de risa. Entonces no me gustaban los resultados, pero lo peor es que ahora me siguen dando igual, y es que no aprendo, y creo que tampoco quiero aprender.

Mientras Darío juega con sus coches, muñecajos y demás, yo cojo la cámara y le disparo. Pero como ya tengo 8.952 de Darío (a día de hoy) me dedico ha hacer bodegones, lamentables, con las cosas que no usa en ese momento el rey de la habitación. Normalmente puedo disponer de ellas unos 40 segundos, Cuando DR ve que las estoy usando las coge para lanzarlas a una esquina o algo por el estilo. Digamos que son bodegones apresurados. Nunca me acuerdo de mirar lo que se ve al fondo (me dio cuenta de lo horrendo que es cuando veo la foto en el ordenata), nunca me acuerdo de comprobar la verticalidad de la foto, la verdad es que no me fijo en nada, además no puedo perder de vista al otro porque puedo recibir un chochazo (golpe grande con un coche) en la cabeza o en la cámara. No creo que si tuviera más tiempo lo hiciera mejor, pero me sirven de auto-excusa

Los resultados de tan artística y elaborada actividad los guardo en una capeta con el nombre de “Jugando”. No aparece el dueño de los juguetes, solo cosas tiradas. Ahora recuerdo una serie de Don Manuel N. Forcada de unos muñequitos en distintos lugares, que además me gustó y recomiendo. Lo mío no es así, es fruto de hacer el tonto con una cámara en la habitación de juegos de un niño.

Si tuviera tiempo, ganas y conocimientos haría una WEB molona con las fotos, con un nombre raro y la pondría a disposición de las críticas de los modernos.

No es broma, la capeta “Jugando” tiene ahora 265 fotos. Esto si ha cambiado desde mi juventud, entonces revelar y positivar era una pasta y yo mucho más comedido por la necesidad. Como no podía hacer tantas fotos lo tenía que pensar y la verdad es que los fondos eran mejores, las fotos no.