
Hace ya un tiempo que estoy convencido de que una buena o mala cámara no hace buena o mala una foto, por eso me siento un poco extraño escribiendo sobre una cámara, pero...
Un buen amigo de la Sarthou me ha prestado esta telemétrica de 6x7 con un par de objetivos Mamiya, un 45 y un 80 mm. Probé la cámara en Cuba y he empezado a escanear los negativos: Son simplemente gloriosos.
Es cierto que lo que he visto hasta ahora son fotos hechas con mucha luz o apoyadas en algo, o sea, a diafragma óptimo, pero las imágenes son dignas de ver desde el punto de vista técnico (el artístico sigue sin depender de la cámara), nítidas, contrastadas, preciosas.
Y el formato es mejor todavía que mi admirado 6x6, porque continua siendo rotundo, pero con una holgura lateral que me resulta muy agradable.
La cámara se maneja fácil si hay luz, la exposición automática funciona muy bien y a f8 o f11 es muy fácil trabajar con la hiperfocal. Así que casi es como una cámara completamente automática. Pesa un pelo más de lo que me gustaría, pero es muy cómoda excepto que el botón del disparador es extremadamente sensible y como la exposición conviene fijarla con una leve presión, en algún caso la he disparado antes de tener la foto encuadrada.
En resumen, no quiero hablar mucho de equipo, pero esto es para contarlo.
Gracias Salva, no sé cuando te la devolveré...