La transformación del fútbol

Imagen de Arturo

Hay que ver como una cosa lleva a la otra y corremos el riesgo de asistir a una transformación sin precedentes.

Hace algunos años, la única forma de ver fútbol era yendo a los estadios y la alternativa era pegarse un transistor a la oreja y seguir el carrusel deportivo. Pero apareció la televisión y la famosa moviola de Pedro Ruíz y la influencia de la televisión aumentó y aumentó sin parar.

Primero las televisiones autonómicas, luego las privadas y por último el pay-per-view. Ya era posible ver mucho fútbol desde la comodidad el sofá de casa. Y hubo una guerra del fútbol, entre Mediapro y Sogecable y de esa guerra se derivaron ingresos para los clubes. Para todos, porque los ingresos de la UEFA van sólo para algunos.

Ayer anunciaron algo que me parece definitivo y nuevo. Porque hasta ahora, ver todos los partidos de tu equipo requería abonarse a Canal+ y eventualmente pagar algún partido en PPV a 12 euros la unidad. Así que dependiendo de que fueras hincha del Madrid o el Barça, o lo fueras del Xerez o el Tenerife, la temporada te costaba menos o más y al final te sacabas el abono correspondiente.

Pero ayer, Canal+ en una acción genial, respondió al nuevo partido de los lunes que está incluido en GolTV pero es de PPV en Canal+ con una propuesta muy interesante. Por 5 euros más al mes, puedes elegir un partido de PPV por jornada completamente gratis y eso supone que un aficionado de cualquier club de primera puede ver todos los partidos de su equipo, dentro y fuera de casa por 20 euros al mes si es abonado a Canal+ (por el del domingo a las 9).

Así que hagamos números. 20 euros x 12 meses (sin contemplar el darse de baja a final de temporada y de alta al inicio de la siguiente) son 240 por ver todos los partidos de tu equipo (no cuento el coste del Canal+ básico porque el resto de la semana se aprovecha para otras cosas), mientras que te cuesta 500 euros ver los 19 partidos que se juegan en el campo propio, más el parking, el frío, la molestia, los atascos, etc. Y te cuesta el doble si van dos de la familia.

Hombre, está claro que no es lo mismo ver el fútbol en vivo que por televisión, pero, en mi caso, tampoco es lo mismo 240 euros que 1.040. Con esa diferencia puedo pagar la entrada de vez en cuando si tengo mono de ambiente.

El caso es que la tentación está ahí y el peligro de que los campos se vacíen también. Es cierto que el fútbol en vivo es una fiesta, pero es también una incomodidad. Tiempo al tiempo.