Why do fools fall in love?

Imagen de Maribel

Nueva York, 12 de Agosto del año en curso.

Me dirijo a la oficina de Budget, en la 49 entre la octava y la novena. Hace un calor sofocante y muchisima humedad, asi que la idea de entrar en esta oficina que a bien seguro tendrá aire acondicionado, me pone las pilas y me hace acelerar el paso.

Entro en una especie de parking. La oficina está al fondo. Abro la puerta y de inmediato siento ese frío reparador. Un hombre negro, con rastas, levanta la mirada por encima de sus gafas de presbicia y me sonríe. Y su sonrisa ilumina la impersonal oficina.

Por suerte no hay nadie, y encima este hombre es uno de esos a los que entiendo (con algunos me comunico por intuición, esta maldita manía de abreviar las palabras me mata...) y comenzamos los trámites de rigor: el permiso de conducir, la duración del alquiler, el día de la devolución... Me propone un cuatroxcuatro de Toyota, verde. Y me dice la matrícula: UUA78Z
UA78Z? Pregunto yo
No, UUA78Z, me dice él.
Yo sonrío y canto: "UA UA UA UUA, UA UUA"
Y entonces, él sonríe de nuevo y canta: "why do fools fall in love?"
"Tell me why", digo yo.

Y entonces, rompemos a reir, y como movidos por el mismo resorte, levantamos la mano y chocamos las palmas.

Y en ese momento, la vida de nuevo me enseña... a que las diferencias no están en la raza, en el sexo, la edad o en el lugar de nacimiento, sino que las creamos las personas. Y que somos más parecidos de lo que parece, y que se puede conectar con alguien durante un instante mágico e irrepetible.. y que la música, de nuevo, es un lenguaje universal...

Me despide con esa sonrisa inmensa y yo me la llevo de camino... y bajo la novena hacia el Lincoln Tunnel tarareando a Diana Ross y sintiendo que me llevo algo más que fotos de Nueva York...

uuauuauuauua