A partir de cuándo?

Imagen de Arturo

Hace muchos, muchísimos años, leí o escuché algo que me ha servido a lo largo de mi vida y me tiene que seguir sirviendo.

Leí o escuché que habían hecho unas pruebas para comprobar cuanto resistía el ser humano en total oscuridad. Para ello, habían metido a varias personas en celdas acolchadas sin luz y las habían dejado allí días y días.

Lo curioso del caso es que empezaban a contar el tiempo desde el momento en que el "conejillo de indias" humano, pedía a gritos que le sacaran de allí, porque consideraban que hasta ese momento no había tenido que resistir nada.

A parte de la salvajada del método, y que no recuerdo cuando sacaban al incauto voluntario de su encierro, me parece que la vida es así. Nos quejamos pero aguantamos, renegamos pero aguantamos. Nada es serio, aguantamos porque podemos.

El esfuerzo lo tenemos que contar desde el día que decimos que ya no podemos más, lo anterior no cuenta.

Y, ¿qué tiene que ver esto con la fotografía? Absolutamente nada, de momento. Porque la fotografía forma parte de nuestra vida y algún día, ojalá no, habrá que aplicar este cuento también a nuestra afición. Lo que es seguro es que ya lo hemos aplicado a nuestra vida o, sin duda, lo aplicaremos en el futuro.

El refranero español resume este "ensayo científico" con mucha exactitud: ¡Que Dios no nos mande pasar por las situaciones que somos capaces de aguantar!